En Palimpsestos1, el crítico francés Gerard Genette analiza la parodia como un género de la hipertextualidad, cuyo dispositivo es —a grandes rasgos— reescribir para homenajear o para burlarse. Si homenajea de un modo solemne, será epopeya, drama o tragedia; si lo hace de una manera humorística, será comedia o falsete. En Ante la Ley suprema quebrada2, Raúl Gustavo Ferreyra analiza un tipo de parodia especial, aquella que extrema el poder performativo del discurso jurídico para legitimar el genocidio. Elegidas entre miles, estas siete “piezas del mal” muestran de qué modo la última dictadura argentina se valió de las palabras del poder para vaciar al Estado constitucional y hacer de él un mecanismo de persecución, tortura y desapariciones forzadas. La pregunta es por qué un régimen que disponía de la fuerza policial y militar —y carecía de toda moral y decencia— necesitó además de palabras para completar su plan genocida.
Este nuevo libro de Ferreyra condensa gran parte de sus ideas sobre la Constitución, el Estado y su impulso hacia una “sociedad abierta”, un entorno “basado en la protección, el fomento y el desarrollo para todas las decisiones racionales y soberanas de cada individuo” (p. 37). Quienes conozcan la obra del autor encontrarán resumidas sus nociones principales: la Constitución concebida como creación humana —sin dudas perfectible–, una “máquina del tiempo” que permite el diálogo entre generaciones; la importancia de que prime la “lengua de la razón” por sobre “la ley del más fuerte”; la supremacía constitucional como “gramática fundamental” del Estado; la convivencia pacífica de la ciudadanía en tanto finalidad de la Constitución. Que las ideas se encuentren resumidas no significa un menoscabo para la profundidad de su pensamiento. Todo lo contrario: exprimidas de su fruta original, estas nociones ganan en intensidad y también en frescura. Quienes empiecen a leer a Ferreyra a partir de este libro seguramente irán hacia atrás.
Otro movimiento interesante de su prosa es el uso permanente de la literatura, no como una simple alusión sino como “metáfora maestra” —en palabras del sociólogo estadounidense Howard Becker–3. En este caso, Ferreyra se vale del breve relato de Franz Kafka, “Ante la ley”4, en el que un campesino se acerca a las puertas de la ley, donde un guardián le impide el acceso de por vida. Sería posible pensar que la última dictadura militar argentina realizó una operación de expansión discursiva sobre estas apenas quinientas palabras —la brillante condensación kafkiana— para impedir el acceso a la justicia —en su sentido más amplio–, mientras perseguía, saqueaba, torturaba, desaparecía personas y robaba bebés. Una expansión terrorífica, oculta o disfrazada mediante “palabras del derecho” vacías de contenido: “Quienes niegan buscan ocultar las tramas porque allí, entre líneas, urden sus planes. En los actos, en los textos, en el cinismo de sus eufemismos, y también en los silencios” (p. 28).
El guardián de Kafka es en verdad un carcelero, como lo fue la dictadura, que mantiene encerrado al individuo en un estado de injusticia, de no derecho; una sociedad clausurada a cualquier tipo de disfrute o beneficio individual y comunitario. En el relato de Kafka, ante la pregunta del campesino de si podrá ingresar en la ley, el carcelero sólo precisa decir: “Es posible, pero ahora no”. En la historia reciente argentina, el perpetrador necesitó de palabras escritas en miles de textos que llevaban la firma de la Junta Militar, un hecho que —advierte Ferreyra— es un “vicio suficiente para acusar su nulidad absoluta por usurpación” (p. 83).
Estas “piezas del mal”, desde las “Bases Políticas de las Fuerzas Armadas para el Proceso de Reorganización Nacional” (del 24/3/1976) hasta la “Autoamnistía” (del 22/9/1983), trazan una curva dramática elocuente: se colocan por sobre la Constitución, aluden a razones injustificadas y desarticulan todo el orden jurídico, invocando la “ayuda de Dios” y un supuesto cuidado del “progreso del Pueblo Argentino”. Las mayúsculas del original denotan lo que siempre ocurre con la parodia: los resaltes esconden lo contrario.
En definitiva, analizar este complejo dispositivo de desconstitucionalización le permite a Ferreyra arribar a una conclusión original y valiente. Durante ese período —plantea el autor— en la Argentina no hubo dos Estados, uno formal que permitió llevar adelante las rutinas sociales, y otro terrorista, que hizo el resto. La negación del Estado fue el modus operandi: “No hubo duplicidad, esto es, no hubo un orden normativo residual ni un sistema de medidas excepcionales coexistentes con alguna juridicidad republicana. La dictadura militar, con sus ‘piezas del mal’ y sus actos y normas de facto, vació radicalmente el principio de supremacía constitucional y consumó la negación de la Constitución, como contradicción constitutiva de su régimen” (p. 14).
Leer entre líneas, en una época tan acelerada y de eterno presente, es la invitación de Ferreyra, catedrático y profesor de la UBA. Sin dudas, él procura ser un guardián de la Constitución, en el sentido de cuidado y protección permanente, que ha abierto puertas —y las sigue abriendo— en cada clase, con sus libros y en sus charlas, desde un enfoque siempre situado, comprometido con nuestra América del Sud. Indagar la historia reciente argentina es más que un ejercicio de memoria activa —y de justicia–. Implica también advertir que el lenguaje del derecho puede ser usurpado por nuevas parodias negacionistas, amparadas por una democracia deficiente, que les ha abierto la puerta a guardianes que en verdad son sus carceleros. Destructores que cuando dicen “libertad” están diciendo “opresión”, y cuando gritan “soberanía” están pensando en “dependencia”.5
Genette, Gerard, Palimpsestos: La literatura en segundo grado, Taurus, Madrid, 1989 [1962]. ↩︎
Ferreyra, Raúl Gustavo, Ante la Ley suprema quebrada. Dictadura militar (1976-1983) y negación del Estado constitucional. Las “piezas del mal”, Ediar, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2026 (las páginas citadas en esta reseña corresponden a la primera edición). ↩︎
Becker, Howard, Manual de escritura para científicos sociales: Cómo empezar y terminar una tesis, un libro o un artículo, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2014. ↩︎
Kafka, Franz, “Ante la Ley”, en Un médico rural. Pequeños relatos, Barcelona, Acantilado, 2024 (la edición príncipe es de 1915). ↩︎
Esta reseña condensa las principales ideas que expuse en la presentación del libro, realizada el 17 de septiembre del 2026 en el Salón Verde de la Facultad de Derecho de la UBA. ↩︎